Recomendaciones

El uso de herbicidas ha sido una pieza fundamental para mejorar la calidad de vida y la seguridad del agricultor, reduciendo la necesidad de realizar duras escardas manuales o mecánicas.

Para garantizar un uso de los herbicidas respetuoso con el medio ambiente es necesario asegurarnos que los herbicidas se emplean de acuerdo a las etiquetas y siguiendo la Buena Práctica Agrícola. Durante la aplicación, existen diversas precauciones y verificaciones a tener en cuenta:

  • Utilice prácticas integradas para el manejo de malezas en períodos de barbecho y cultivo (asociaciones de herbicidas, rotación de cultivos y manejo de cobertura).
  • Inicie los cultivos con el terreno libre de malas hierbas: controle las malezas químicamente y con productos de acción residual en las combinaciones.
  • Monitorear el terreno antes y luego de un tratamiento herbicida: efectuar acciones correctivas de los tratamientos que no hubieran controlado eficientemente las malezas.
  • Utilice las dosis correctas: tanto las sobredosis como las sub-dosis son factor de selección de resistencia en malezas).
  • Considere las mejores condiciones posibles para las aplicaciones: condición climática; momento de aplicación; formulaciones confiables y tamaño óptimo de las malezas a controlar.
  • Evitar por todos los medios la producción y diseminación de semillas de malezas sobrevivientes a los tratamientos herbicidas: la producción y diseminación de semillas por parte de las malas hierbas escapadas a los tratamientos herbicidas es una de las maneras más probables de seleccionar biotipos resistentes.